17 de noviembre de 2010

Vivir despeinada

Sé que es posible que alguien más, allá afuera, al igual que yo, acaba de tener flashbacks en los que vieron a Gloria Trevi batiendo su melena porque quiere tener el pelo suelto. Pero no, este post no tiene nada que ver con eso.

Ahora les cuento de qué va esto, tengo que bajar al estacionamiento a recoger mi cédula, porque se me acaba de caer hasta el fondo.

*5 minutos después*

¡Ajá!

Hoy se cumplen 10 días desde que comencé mi campaña "No al Peine 2010". Inicialmente, dejé de peinarme como una especie de "huelga" en contra de la soledad que me manda el universo, luego empecé a repetirme que lo hacía por mí, porque era más cómodo, porque le iba a dar un break del secador y la plancha a mi pelo. La última justificación que me inventé fue que si soy feliz sin peinarme, no lo haré, quien me vaya a querer tendrá que quererme al natural. (yeah right!)

Desde que hice pública mi resolución de fin de año -para el año nuevo todavía no me he inventado nada- todas mis amigas han manifestado su desaprobación. Dicen que me voy a quedar calva, que así no voy a encontrarme a nadie, que no me eche al descuido, que me vería hermosa con el pelo secado y que si seguía así, pronto iba a tener que empezar la "Operación Peluca".

Sin embargo, una de mis amigas se lo tomó con soda y en estos días me envió una cadena que "le recordó a mí". No suelo leer cadenas, pero el hecho de que me la haya mandado personalizada con el "me recordó a ti" me dio curiosidad y la leí.

La cadena -que, si eres mujer, seguro también recibiste en tu Blackberry- explica las bondades de vivir despeinada a cuenta de que "las mejores cosas de la vida te despeinan".

Luego de lo cursi de la primera aproximación, al avanzar en la lectura de la cadenita -¡Oh sí! ¡Era larga!- me iba enganchando un poco con lo que decía.

Según, vivimos en un mundo que está loco, porque "lo rico engorda, lo lindo sale caro y el sol arruga".

Yo digo: lo único "rico" que engorda es la comida, hay otras cosas "ricas" que no necesariamente implican ganar calorías. Hay cosas lindas que no salen caras, ver el cielo es lindo, el mar es lindo, una sonrisa PUEDE ser linda y para eso no se necesita Master Card. Finalmente, el sol no arruga, lo que se arruga eres tú (conclusión obvia).

Hasta esa parte, seguía escéptica. Luego comenzó una enumeración de las cosas buenas de la vida que concluyen con el pelo revuelto e inesperadamente, no me dieron ganas de refutar lo que decía. Sí, evidentemente, eran lugares comunes que bien podrían estar en la secuela de "Comer, Dormir, Defecar". Sin embargo, no me molestaron en lo absoluto, puedo estar de acuerdo con la mayoría de ellos.

Parafrasearé esta parte (porque la redacción de la versión original...)

Hacer el amor, despeina. Reírte a carcajadas, despeina. Correr, despeina. Bañarte en el mar, despeina. Quitarte la ropa, despeina. Un beso apasionado, despeina. Bailar, despeina.

Es ley de vida: siempre va a estar más despeinada la mujer que se suba en el primer carrito de la montaña rusa, que la que decida no subirse.

No voy a mentir y decir que no les tengo cierta envidia a esas chicas que están de punta en blanco 24/7. Siempre que las veo me pregunto cómo hacen para que no se les corra el maquillaje, para que no las alcance el frizz, para no ensuciarse el dobladillo de los pantalones y para que no se les partan las uñas. Nunca he sido de esas y creo que nunca lo seré.

Pero siempre he pensado -en mis momentos de serenidad, no más- que las chicas más genuinas no se ven así y que la gente que de verdad vale la pena, reconoce y aprecia esa "autenticidad". Me parece que andar por la vida peinándome con los dedos, usando mis Converse gastados, mis jeans rotos y mis franelas con caricaturas (o que digan "Barbie is a bitch") no me hacen menos femenina ni menos atractiva que esas muñequitas de porcelana.

He decidido que no voy a aparentar ser alguien que no soy, seguiré con mi política de no peinarme a menos que la ocasión lo amerite, porque las ondas naturales de mi pelo son bonitas y porque cuando me vea en el espejo despeinada, voy a sonreír y pensar en que me veré exactamente así después de haber hecho cualquiera de las cosas "despeinantes" que me hagan feliz.

And to the people out there: what you see is what you get, so leave my messy hair alone!


5 comentarios:

Dani Truzman dijo...

cuando se te caiga el pelo empezaremos la de "una peluca para laura"

Al menos estás usando acondicionador para que medio desenrede?

Laura dijo...

Quizás...

Laura Ferreri dijo...

Ahaha esa cadena es lo máximo pues.
Ademas estoy demasiado de acuerdo con el texto.. Al final la gente genuina y que se despeina es la que es mas feliz..
Así que Laura, deja que la vida te despeine :)
ps: ok, yo quiero una franela de "barbie is a bitch"

Jose dijo...

No te lo había dicho, pero eres de pinga

Laura dijo...

Debo confesar que me hace sentir genial que me digan que soy "de pinga" :)

Thx!