4 de enero de 2012

Destápate

Me acabo de poner a sacar cuentas de todos los libros que no he terminado de leer, los que aún no he empezado y todos los posts que siguen en borradores y concluí que tengo un bloqueo con las letras.

Esto de verdad me asusta. Nunca he sido así, esto nunca me había pasado. Siempre había sido una tipa que devoraba libros, que en una sentada escribía una introducción de 3 páginas o más para cualquier trabajo.

Ahora soy una pobre mujer que no le puede plantar cara a un libro por más de media hora sin perderse en sus propios recuerdos, preocupaciones y pensamientos desagradables. Ya no sé distraerme con las desventuras de personajes de ficción para olvidarme por un momento de las mías.

Como si el no poder leer ya no fuera en sí mismo una tortura, resulta que ahora también sufro para poder escribir. Mis últimos posts en el blog no han sido -probablemente nunca serán tampoco- publicados por quedar incompletos. Escribo un par de párrafos, me detengo a releerlos y los odio, o peor aún, pierdo el hilo de lo que estaba escribiendo o a donde quería llegar.

¡Qué desgracia!

En estos primeros días del año tengo tantas cosas que quiero expresar y no puedo. Ni siquiera pude organizar mis ideas lo suficiente para poder escribir una lista de mis propósitos 2012... ¡NI UNA PIAZO DE LISTA!

La frustración es una traba muy grande para cualquier empresa, más cuando viene acumulada. Ya me obligué a escribir todo este vómito verbal sin detenerme a releerlo ni a pensar en más nada que no sea quitarle el tapón al grifo de letras. Espero que funcione.

Ya está bueno ya.

1 comentario:

daniel dijo...

"(...) tengo tantas cosas que quiero expresar y no puedo. Ni siquiera pude organizar mis ideas lo suficiente" así me siento.